Segundas partes nunca fueron buenas. Ésta tampoco.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Fiestas y patatas

Yo aquí hablando de fiestas, mandangas, desfase,... y luego de repente el mismo día te encuentras con cosas que te encogen la patata. Tampoco es malo. En esos casos, a veces con un poco de suerte, te puedes llegar a dar cuenta de lo perdido que estás. Ver como tu escala de prioridades en la vida tiene más grietas que el antiguo edificio B de la Escuela de Ingenieros de Bilbao. Pero, ¿Por qué te puede llegar a afectar algo de terceros? Si realmente estamos en la sociedad del individuo: del yo, yo y luego otra vez yo. Es sólo cercanía. La cercanía puede ser natural y espontánea pero otras veces esa cercanía puede ser generada artificialmente. Los medios de comunicación te pueden acercar un drama o una alegría hasta hacerlo sentir propio, como el desastre aéreo de hoy o una victoria de la selección española. No me gusta una mierda ese poder pero hay que reconocer que lo tienen. En el extremo opuesto la lejanía, como cuando te alejas de una persona que te hace sufrir. Cercanía versus Lejanía, Sentir versus No-Sentir. ¡¡Qué fácil sería si pudiésemos controlar cuando ser cercano y cuando distanciarse!!
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