Segundas partes nunca fueron buenas. Ésta tampoco.

jueves, 10 de julio de 2008

Budweiser y EHU

Cuando estuve trabajando en la universidad como investigador y, esporádicamente, como profesor solía estar todo el día en el laboratorio con otro investigador. Casi siempre estábamos los dos solos lo cual nos daba bastante intimidad pero en contra partida en esa época se acentúo mi perfil borde y antisociable. Pues bien, Jon se casa este septiembre. Era algo que se veía venir sobre todo después de la hipoteca de la casa fifty-fifty pero no por ello no menos sorprendente y agobiante (¡joder que sólo tiene dos años más que yo!).

Ayer tuvimos Jon, Aitor y servidor una pequeña fiesta privada en la universidad con cerveza en abundancia, música y sobre todo batallitas (curro, novias, ...). Tiene visos de convertirse en una tradición del verano. Este año fue la segunda edición.




La única pega, que tuvimos que volver en taxi porque perdimos el último tren a Basauri y Laudio. Tanto va la Budwieser a la nevera que... pero ésto pasa hasta en las mejores familias.
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