Segundas partes nunca fueron buenas. Ésta tampoco.

martes, 13 de mayo de 2008

Club Tupper

Todavía no he escrito nada sobre mi trabajo. En lugar de enredarme con los temas más técnicos y habituales del trabajo la primera entrada va a tratar sobre el autodenominado "Club Tupper". El Club Tupper está formado por un Politburó de sólo tres personas: Mónica, Sandra y yo. Somos la comisión política permanente del Club Tupper, los que casi nunca faltamos en las comidas de microondas e incluso solemos coincidir en los trenes de camino y vuelta del trabajo. Junto al comité político otros miembros menos habituales forman parte del club: Vanesa, Iratxe, ... Incluso otros miembros ya cursaron baja de la organización (Marta, el innombrable, ...).

En la siguiente imagen aparecen los tres miembros del Politburó en una de sus últimas reuniones: en la despedida de soltero de este viernes.


Toda reunión del Politburó es complicada, pero ésta fue una guerra. La camarada de la izquierda se convirtió en mi ángel bueno de la noche y la de la derecha en mi ángel malo. El ángel bueno me decía "Deja de beber", mientras que el ángel malo me decía "Quédate de fiesta, no te marches, que ya te llevamos luego". Me dejé engañar y pude ver como las promesas del ángel malo se esfumaban... Afortunadamente, rozando la hipotermia, pude oír lo que al principio me pareció un susurro y que resultó la voz lejana de mi ángel bueno que, sin recriminarme no haber seguido sus consejos, supo encaminarme de nuevo en el buen camino.

La formación dudo que apruebe estos intentos de deshacerse de los compañeros de club.
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