Segundas partes nunca fueron buenas. Ésta tampoco.

domingo, 18 de mayo de 2008

Tradiciones inamovibles

En las fiestas de Otxomaios de Orduña hay dos tradiciones que se mantienen desde tiempos inmemoriables en mi cuadrilla. La primera consiste en hacer litros en el Santuario de La Antigua. Lo que incialmente era una litrada selecta este año ha degenerado en un macrobotellón de chavalines ("y chavalinas" como diría Ibarretxe).

La segunda y más cachonda de las tradiciones consiste en ir al Batzoki del PNV donde parece que el tiempo se ha detenido. Todos los años están los mismos dos sujetos de camareros. Dos sujetos que desconocemos si se debe a efectos adversos del RH negativo pero que son MUY (véase las mayúsculas y la negrita para remarcar el énfasis) difíciles de ser vistos.

Ayer estuvimos más de una hora en el Batzoki e intentamos fotografiar a estos especímenes en su hábitat natural, es decir en la barra del bar. Sin embargo, nuestros intentos resultaron infructuosos (unas 10 fotos) ya que son unos especímenes muy esquivos y que rehuyen el contacto humano. Menos mal que el amigo Sabino estaba más quietecito...



P.D.: Otra de mis tradiciones inamovibles pero ya en el ámbito personal es no poder pegar ojo después de salir de fiesta después de las 11.00 o 12.00 de la mañana (da igual lo tarde que haya llegado o lo alegre que esté todavía) lo que me da bastante tiempo libre para malgastarlo en entradas de blog como ésta...
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